Vallada en todo su perímetro, supone un segundo cerramiento para conferir la mayor seguridad y dotada de elementos de vigilancia electrónica con el fin de disuadir a los intrusos. La presencia de perros adiestrados a guarda completa el sistema de vigilancia nocturna de la zona de guardería.
Están todos orientados (Excepto el H que está orientado al E-NE) a la salida del sol (E-SE), protegidos del cierzo en invierno y del calor solar en el verano, con zonas de aire libre al sol o a la sombra. Cada chenil tiene una superficie de 8 m2 (4X2) de los que 4 m2 (en su totalidad para el módulo H) están cubiertos por obra y teja. Bajo ellos se encuentra el cubil con unas dimensiones de 1,20 x 0,70 m con cubierta y cama de madera. Bajo la cama de madera se encuentra una capa de aislamiento y la calefacción por cable radiante. Las paredes de separación son sólidas con lo que se evita que los perros se vean y, por tanto, ladren. El suelo es de hormigón fratasado con cuarzo, sin juntas, con los rincones a las paredes redondeados para fácil limpieza.
Un sistema de música ambiental está las 24 horas funcionando a bajo volumen para que el perro se encuentre como en casa, donde la presencia de voces y música es, para él, un ambiente familiar. Este sistema se ha demostrado particularmente eficaz para evitar el trauma que supone separar a un animal de su entorno hogareño. Todos los cheniles disponen de drenaje que se conduce a fosa séptica por lo que la limpieza y salubridad del alojamiento está asegurada.
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